El pegado entre el hormigón proyectacto y el soporte es tan óptimo como la calidad de las dos caras en contacto. Debido a su contenido en ligantes y a la velocidad de impacto de alta presión, el hormigón proyectado tiene las propiedades de alta resistencia de adhesión. Por tanto, la otra cara del punto de contacto, el soporte, es el factor determinante en el pegado. En el caso del hormigón de limpieza, debe estar irregular, lo que se consigue en la capa de acabado de proyección.


La superficie debe estar igualmente libre partículas suelta con poca adhesión, debe estar humedecidad para prevenir que el area de pegado se seque debido al efecto "absorcción" de la parte del hormigón que tiene los aglutinantes secos. Lo mismo se aplica para las superficies excavadas. La fuerza de la operación de limpieza depende de la cohesión interna del soporte, y de los requerimientos de agua dependen de la humedad inherente a la superficie adherida. El soporte debe estar siempre libre de polvo.

  • climpia la superficie de contacto (polvo/secciones sueltas)
  • humedece el soporte (según la abosorbencia del soporte)
  • aplica el hormigón/mortero proyectado correctamente (perpendicula al soporte)

Para optimizar las operaciones, la superficie puede ser limpiada con aire comprimido de la unidad de proyección, luego elevado y humedecido con agua. Este trabajo debe ser realizado inmediatamente antes del proyectado para prevenir que la capa de aislamiento reciba luego particulas de polvo. Lo mismo se aplica si el  hormigón proyectado se conforma capa a capa. Si hay una gran filtración de agua, se necesita realizar un presellado o descargar el agua.