El polvo ocurre con cualquier tipo de aplicación de hormigón proyectado, pero sus cantidades y tipos varían considerablemente. El problema mayor es con el proceso en seco, ya que naturalmente se genera más polvo, aunque puede ser reducido por diferentes medio:

  • el uso de agregados ligeramente húmedos (en vez de secados al aire)
  • sellando el sistema transportador
  • ajustando y coordinando (sincronización) los parámetros en la boquilla (aire (minimización), agua, acelerante (minimización))
  • transporte de material de baja pulsación
  • el uso de aceleradores no alcalinos
  • uso de manipuladores de spray para salidas > 6 m3/h
  • aditivos de hormigón proyectado para acometer el polvo depositado

A pesar de todas estas medidas, entre dos y cuatro veces se genera más polvo con el proceso seco que con el mojado. Para mejorar la seguridad, se deben utilizar acelerantes no alcalinos.

Vacíos de proyección

Los vacíos en el material aplicado como detrás del refuerzo, son el principal problema en las reparaciones de hormigón a través de proyección y representan un reto en la construcción de hormigón proyectado convencional. Un operado experimentado puede evitar sombras eligiendo la elección de proyección correcta. La importancia del operario como criterio principal del hormigón proyectado de alta calidad es esencial.