Sika y el túnel del Gotardo

Kaspar Winkler fue impulsado por su espíritu empresarial cuando colocó la piedra fundamental de nuestra empresa en 1910. Nació en una familia modesta de zapateros y emigró muy pronto de Austria a Suiza. Allí inventó el Sika-1, un aditivo impermeabilizante de fraguado rápido para el mortero, que fue utilizado para impermeabilizar el túnel de San Gotardo, permitiendo a la compañía ferroviaria suiza electrificar esta importante conexión entre el norte y el sur de Europa.¡La demanda dio fruto a la innovación! Kaspar Winkler reconoció la necesidad global de sus aditivos "pioneros",  y creó filiales por todo el mundo. Ya en la década de 1930, 15 filiales de Sika en Europa, EE.UU., Argentina, Brasil y Japón establecieron nuevos mercados químicos para la construcción.Hoy en día el nuevo túnel del Gotardo (NEAT: New European Alp Transit) es de nuevo un proyecto importante para Sika. A pesar de que Sika-1 es parte de nuestra gama de productos, actualmente se utilizan productos mucho más avanzados.Aditivos de alta tecnología para el hormigón proyectado y sistemas de de impermeabilización medida son necesarios para construir este túnel de 57 km - el túnel más largo en la tierra - a través de los Alpes suizos. Podemos estar orgullosos de nuestra historia y mirar hacia el futuro con optimismo, ya que nuestro saber técnico, nuestro servicio y nuestros productos son más necesarios que nunca.

El avance del Gotardo

Kaspar Winkler fundó su negocio en 1910. Sus primeros inventos eran agentes para proteger y limpiar el granito (Conservado, Purigo) y un mortero impermeabilizante llamado Sika. En 1911 ingresó su empresa, Kaspar Winkler & Co., en el Registro Mercantil. Junto con un químico como socio limitado, trató de comercializar sus productos químicos de la construcción. Durante los primeros años el trabajo era muy difícil. Winkler estaba en números rojos, sobre todo durante la Primera Guerra Mundial.

Las cosas no comenzaron a emerger hasta 1917. Su gran éxito llegó en 1918 cuando los Ferrocarriles Federales Suizos realizaron pruebas exitosas del producto Sika como impermeabilización de los túneles de la sección del Gotardo. Ésto era necesario para que los trenes eléctricos pudieran ser utilizados. Los Ferrocarriles Nacionales Suizos impermeabilizaron 67 túneles con Sika durante los años siguientes.

Después del éxito de la empresa de productos químicos para la construcción Kaspar Winkler Co., se abordó el desarrollo en el extranjero. Sin embargo, aparte de ciertas exportaciones puntuales, fue una tarea difícil. El primer intento de venta de licencias en todo el mundo falló.

Un segundo intento tuvo éxito: en 1921 una filial con su propia planta fue fundada, la pequeña industria estaba situada al sur de Alemania. Sin embargo, la falta de liderazgo y de conexiones operativas no eran suficientes para la expansión. Esto se solucionó mediante la contratación de un Director de Operaciones en el Exterior, que fundó filiales en Inglaterra, Italia y Francia entre 1926 y 1928, y tomó parte en sus operaciones.

La consecución de acuerdos inteligentes hizo que el director se convirtiera en una pieza imprescindible. En 1928, el yerno de Winkler, Fritz Schenker, se unió al diagrama ejecutivo de la empresa. Dejó claro a su suegro que los acuerdos que había hecho con el Director de Operaciones en el Exterior no eran muy ventajosos.

Las partes mantuvieron litigios durante tres años hasta que en 1932 se estableció una resolución de separación: El Director de Operaciones Exteriores conservó la propiedad de las filiales alemanas e italianas, así como los derechos de marca en algunos países europeos. Es cierto que el mercado europeo estaba ahora compartido, pero Schenker persiguió firmemente la expansión en todo el mundo. En 1935 Sika tenía presencia en Europa, América del Sur y en Asia.